Febrero es el momento de instalar paneles solares: en marzo ya podrías estar ahorrando

Hay un momento en el año en que instalar paneles solares en tu casa unifamiliar tiene más sentido que en cualquier otro. No es julio, cuando todo el mundo lo piensa. No es enero, cuando la motivación está alta pero el frío frena. Es febrero.

Y la razón es tan simple como poderosa: si instalas en febrero, en marzo ya tienes los paneles funcionando. Y marzo es el mes en que la producción solar empieza a despegar de verdad en el sur de Madrid.


Lo que pasa en marzo que no pasa en ningún otro mes

Marzo es el mes de la transición. Los días se alargan rápidamente —en febrero hay unas 10 horas de luz, en marzo ya son 12 y en abril casi 14—, el sol sube más alto en el horizonte y la temperatura empieza a subir, lo que significa que el aire acondicionado vuelve a entrar en juego en las horas centrales del día.

Para una instalación fotovoltaica en una casa unifamiliar en Getafe, Fuenlabrada o Parla, marzo supone un salto de producción muy significativo respecto a los meses de invierno. Una instalación de 5 kWp que en enero producía 300 kWh pasa a producir entre 480 y 550 kWh en marzo. Y en abril ya supera los 580 kWh.

Las familias que tienen los paneles instalados y funcionando en marzo aprovechan ese salto desde el primer día. Las que instalan en mayo o junio se lo pierden.


La ventana de febrero: por qué es única

Entre el primer contacto con un instalador y el día en que los paneles empiezan a generar electricidad en tu tejado pasan entre 2 y 6 semanas. Ese tiempo incluye el estudio técnico, la tramitación de permisos, el pedido de materiales y la instalación en sí.

Si contactas con SolarSoul en febrero, el proceso completo puede estar terminado antes de que acabe el mes o en los primeros días de marzo. Llegas a la primavera con la instalación ya rodada, el sistema configurado y el consumo sincronizado con la producción solar.

Si esperas a abril o mayo —que es cuando la mayoría de las familias en Alcorcón, Leganés o Navalcarnero empiezan a moverse— te encuentras con plazos más largos, equipos más ocupados y la primavera ya avanzada.


Febrero es también el mes con menos competencia

La primavera y el verano son la temporada alta de las instalaciones fotovoltaicas. Todo el mundo quiere instalar cuando hace sol. El resultado es que en esos meses los equipos de instalación están a tope, los plazos se alargan y la atención que recibe cada cliente es menor.

En febrero, la situación es la opuesta. Los equipos tienen más disponibilidad, el proceso es más rápido y cada instalación recibe más atención y dedicación. Para una familia en Brunete, Sevilla la Nueva o Arroyomolinos que quiere una instalación bien hecha y bien dimensionada, febrero es el momento en que las condiciones son más favorables.


¿Qué hace una familia que decide actuar en febrero?

El primer paso es siempre el mismo: pedir el estudio gratuito. En SolarSoul analizamos tu tejado y tu consumo sin coste y sin ningún compromiso. Ese análisis nos lleva unos días y es la base sobre la que construimos toda la propuesta.

Si el estudio confirma que tu casa es buena candidata —y en la mayoría de las casas unifamiliares del sur de Madrid lo es—, el proceso avanza de forma natural. Sin presión, sin plazos artificiales, con toda la información sobre la mesa.

Rellena nuestro formulario de contacto y te llamamos. En marzo podrías estar mirando la app de tu inversor y viendo cómo tu tejado genera electricidad.

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